martes, 22 de mayo de 2018

Seguir nuestro viaje

Un año desde que tomaste tu barco para navegar hacia el infinito. Solo me dejan verte de vez en cuando en mis sueños. A veces descubro tu mirada en el espejo y siento que aún vives. Aunque sé que tu misión aquí fue cumplida, extraño tus abrazos e historias.

Seguiré navegando por el mundo, extendiendo tu historia, disfrutando los tesoros de la vida como tú lo hiciste, como tú lo habrías querido.


Pyhäjärvi, Tampere (mayo 2018)

domingo, 15 de abril de 2018

Primer invierno: superado

El 21 de marzo finalizó el invierno. Por fin los días con pocas horas de luz han terminado; sin embargo, este año en Finlandia ha nevado hasta inicios de abril... ¡vaya inicio de la primavera!

Atardecer en el noroeste de Tampere desde la torre Näsinneula (diciembre 2017)


Las horas de luz se "normalizaron" por un corto periodo de tiempo... me refiero a que continúan subiendo día tras día; hoy por ejemplo amaneció a las 05:15 y anocheció a las 21:37. La tendencia es que las horas de luz seguirán aumentando hasta el verano.

Les comparto las postales que nos dejó el helado invierno finlandés (que por cierto, no me pareció tan largo como pensaba, pero si muy frío).

 Calle Teekkarinkatu, Tampere (enero 2018)


 Autovía Tampere - Helsinki (enero 2018)


 Edificio Mikontalo, Tampere (febrero 2018)


 Camino peatonal durante invierno, Tampere (febrero 2018)


 Atardecer durante invierno desde edificio Mikontalo, Tampere (febrero 2018)


Cerca al centro de Tampere (febrero 2018)


Asombrosamente muchos de los patos de un 'post' pasado nunca emigraron, se quedaron y sobrevivieron el frío invierno.

 Patos que no emigraron para el invierno (febrero 2018)


Se han aprendido muchas cosas nuevas durante invierno, una de esas es caminar con hielo (a mi me costó un par de caídas leves y ver a otros extranjeros 'patinar' sobre el hielo hasta caer). Aunque se riega pequeñas piedras diariamente en los caminos peatonales, es imposible no toparse con zonas donde el hielo ya sobrepasa el nivel de las piedras y se convierte en una pista de patinaje como el camino mostrado a continuación que me encontré cerca a mi casa. Para los finlandeses esto es 'pan comido', pero para un ecuatoriano es cosa seria al inicio jajaja.

Camino peatonal en Finlandia durante invierno (auténtica pista de hielo)


Otra habilidad adquirida es aprender a arroparse de pies a cabeza, con doble capa de ropa térmica. En días de frío extremo (me parece que en el día más frío que experimenté se alcanzó los -24°C), ni siquiera el llevar guantes térmicos garantiza que las manos soporten más de 10 minutos en la calle. Son esos días en los que se encuentra el estacionamiento del condominio así:
 
Estacionamiento del edificio Mikontalo, Tampere (enero 2018)


...y los colectores de basura así:


Colectores de basura durante invierno en Finlandia (enero 2018)


No hay más fotos porque muchas veces el frío intenso desanimaba a sacar las manos al helado ambiente. No crean que toda la belleza del país durante invierno es de a gratis... hasta las mejores fotos tienen su precio (soportar heladas temperaturas solo por una foto) jajaja. Para que se hagan una idea, como anécdota (también sin foto), vi que una tienda china del barrio sacó a la calle sus productos congelados!!! El frío de afuera era más efectivo que el congelador jajaja.

Finalizo con la foto de la laguna Ahvenisjärvi (la más cercana a mi casa). Se congeló y si se pudo caminar sobre ella. Ahora todo se encuentra en proceso de descongelación. Ya se siente que el sol calienta y las cosas comienzan a volver a la "normalidad" con la que me encontré este hermoso país cuando llegué.



Laguna Ahvenisjärvi durante invierno (febrero 2018)


P.D. Un '04' nunca olvida un 11 de abril y aunque sea con unos días de retraso, le envió un saludo a mi querido Tulcán 'city' por sus fiestas. Esta vez no pude hacer nada especial pero si estuvo presente en mí esa fecha. Un abrazo a la distancia para todos los tulcaneños que siguen el blog.

martes, 20 de marzo de 2018

Turku, la antigua capital de Finlandia

Muchos lugares del sur y oeste de Finlandia tienen dos nombres (uno en finés y otro en sueco); por ejemplo Tampere (en finés) es Tammerfors en sueco. Por lo general los nombres tienen alguna similitud en las dos lenguas oficiales de Finlandia; sin embargo, llama la atención que el nombre de la ciudad de Turku (en finés) cambia radicalmente en el idioma sueco: Åbo. Otra curiosidad es que esta ciudad fue la capital de Finlandia hasta el año 1808 (cuando Finlandia pasó a ser un estado de la URSS) porque los rusos consideraron que Turku estaba demasiado ligada a la cultura sueca y cambiaron la capital del estado a Helsinki.

Plaza del mercado de Turku (diciembre 2017)


En la actualidad Turku sigue siendo una de las principales ciudades de Finlandia (sexta en población), tanto por su riqueza cultural como por su posición privilegiada que le permite ser un puerto de conexión entre San Petesburgo (Rusia) y Estocolmo (Suecia). Es la capital de la región de Finlandia Occidental (o también conocida como Finlandia Propia) y tiene unos 190.000 habitantes, comparable a la población que posee la ciudad de Loja.

Calle peatonal Läntinen Rantakatu, Turku


El ambiente es similar al de Helsinki, combinación de estilo antiguo con modernidad. El primer sitio visitado es la catedral de Turku, considerada un sitio histórico importante para Finlandia. Es la primera iglesia evangélica luterana a la que ingreso y la primera impresión me la da la sencillez en la decoración interna, al contrario de nuestras iglesias católicas aquí todo se ve muy rústico; sin embargo, no se puede tomar fotografías dentro, quien quiera saber como es esta iglesia deberá pegarse el viaje hasta Turku.

 Catedral de Turku


Caminando a lo largo del río Aurajoki (único río que divide la ciudad) nos encontramos con barcos pequeños y un frío intenso.




Barcos a lo largo del río Aurajoki, Turku


Luego de caminar un poco nos sorprende una intensa granizada combinada con nieve, buscamos refugio en un bar-cafetería para almorzar. Luego de comer y conversar un poco (en español, no podía ser de otra manera entre 4 latin@s) la señora que nos atendió se acerca a nuestra mesa y nos habla en español, nos comenta que le gusta este idioma y como hobby ha aprendido algo de español, para ser un hobby lo hablaba muy bien. Con el clima ya un poco mejor, nos despedimos de la finlandesa (en español) y continuamos la caminata hacia otro punto de interés turístico: el Castillo de Turku.

Castillo de Turku


El castillo de Turku, construido en el año 1280 ha sufrido muchas guerras, modificaciones y restauraciones, por lo que no se ve tan conservado como otros castillos del mundo; sin embargo, por dentro conserva perfectamente el estilo medieval.




Castillo de Turku, parte interna.

 
 Turistas ingresando al castillo de Turku


El frío del invierno nos impide tomar más fotos, llegamos al punto de que preferimos no sacar las manos de los guantes para tomar fotos. Seguramente habrá una oportunidad de volver en verano para explorar con más tranquilidad esta linda ciudad. A continuación algo de las pocas fotos captadas.





Varias fotos de Turku (diciembre 2017)



Un bonus  gracioso para los que hablamos español: Koputa (traducción: no existe, es como darle un nombre al sonido "toc-toc" que se emite al tocar alguna puerta).


Finalmente agregada al mapa personal la nueva región visitada: Finlandia Occidental (Finlandia del Sudoeste o Finlandia Propia).

Regiones de Finlandia publicadas en este blog. (Ampliar para apreciar mejor)

lunes, 19 de febrero de 2018

Rauma, otro Patrimonio Cultural de la Humanidad en Finlandia

En 'posts' anteriores se nombró a Rauma y aunque tampoco logré hacer muchas fotos, esta ciudad de 40.000 habitantes merece un 'post' propio por poseer un Patrimonio Cultural de la Humanidad: su centro histórico.

A diferencia de los centros históricos de Quito o Cuenca (que también son Patrimonio Cultural de la Humanidad) el centro histórico de Rauma también conocido como la "Antigua Rauma" es un conjunto de clásicas edificaciones nórdicas de madera. Fue construida en el siglo XV y aunque sufrió un incendio en el siglo XVII aún conserva su estilo tradicional.

 Borde norte de la Antigua Rauma (diciembre 2017)


Primera edificación pintoresca encontrada: una pequeña capilla con aire rural e invernal, ubicada al borde norte del centro histórico de Rauma.


Iglesia de la Santa Cruz, Rauma.


Junto a la iglesia de la Santa Cruz pasa un pequeño riachuelo que delimita a todo el norte de la Antigua Rauma. Parece mentira que este pequeño riachuelo desemboque en el Golfo de Botnia (mar entre Finlandia y Suecia) en apenas unos 2 km de donde se tomó la siguiente foto.


Riachuelo al norte de la Antigua Rauma


Durante la visita hacía un frío intenso, soportable con una buena ropa térmica, eso sí caminando, porque sin actividad física de por medio sería difícil soportar mucho tiempo en el exterior.

Las casas de madera coloridas me recuerdan a las casitas que adornan los pesebres de Navidad en Ecuador; dicho sea de paso he visto pocos pesebres o nacimientos en Finlandia, a pesar de que la mayoría de la población finlandesa es luterana (rama del protestantismo) y por ende también celebran la Navidad. Salvo un par de excepciones, no he visto más que árboles navideños y luces decorativas, los pesebres no son comunes por estos lares.

 Casas tradicionales en la Antigua Rauma.


La ciudad tiene un aire demasiado tranquilo (o no sé si sea porque la visita se realizó un sábado por la tarde), incluso hay poquísimos autos en las calles.

 Calle Isokirkkokatu (traducción: calle de la gran iglesia)


La mayoría de los negocios están cerrados; por suerte los locales de comida son la excepción.

Locales típicos en la Antigua Rauma


Las calles son adornadas con luces navideñas discretas (me parece que es para no opacar la belleza natural de la arquitectura urbana).


Luces navideñas en las calles de Rauma


La última foto corresponde a un árbol navideño en el parque principal de la antigua Rauma. Aunque apenas son las 15:37, la noche parece estar cerca, los días duran muy poco en esta época.
Plaza principal de la antigua Rauma. (diciembre 2017)


La noche llega y aún faltan 2 horas para que el bus de regreso salga. Hace mucho frío y por ahora ya no hay mucho por visitar, así que buscamos calor en una cafetería, luego de una agradable conversación nos percatamos de que el tiempo se fue volando y ya es hora de ir al casi vacío terminal de Rauma. Al llegar sólo vemos dos buses y uno dice "Tamperelle" (traducción: a Tampere). Como siempre, ni un minuto antes ni un minuto después el bus sale hacia su destino. El día siguiente se viene una nueva ciudad: Turku.